Principios Negocios
 
   oriente .........................................................................................................................................................
     
tuero
 

China se rinde frente a la creatividad local

...............................................................................................................................

Mientras prioriza el procesamiento de materia prima en su tierra, demanda talento; ventajas para la Argentina

PEKIN.- El intercambio comercial de la Argentina con China está basado, actualmente, en no más de un 5% de productos industriales argentinos contra el 97% de China.

Para la industria nacional es cada vez más difícil competir contra productos baratos que aumentan en variedad y mejoran en calidad. Por otro lado, tratar de agregar valor a productos agrícolas tampoco es una tarea fácil. De hecho, una mayor demanda de poroto de soja argentino en detrimento del aceite de soja marca la tendencia de que China seguirá priorizando el procesamiento de la materia prima en tierra propia.

 
 


Sin relegar el sector industrial y el agro, la Argentina debería explorar y promover otras alternativas comerciales con China, como por ejemplo la exportación de servicios. Las condiciones para aumentar dichas exportaciones son favorables por la competitividad del peso, la abundancia relativa de nuestro factor creatividad, ciertas características de la sociedad china y los avances tecnológicos que facilitan el trabajo y la comunicación a distancia.

La Argentina puede proveer a China de su recurso relativamente abundante: creatividad e innovación. Nuestro país es, en muchos ámbitos, una fuente importante de talentos: premios Nobel (los únicos en América latina), arquitectos, ingenieros, directores de cine, publicistas, diseñadores gráficos, industriales, de alta costura y chefs, por citar algunas profesiones, gozan de reputación mundial. A su vez, la creatividad es un factor que escasea en China.

Recientemente, la revista británica The Economist hizo una encuesta entre 180 empresas chinas; les preguntó cuál es el mayor defecto de sus empleados y la respuesta más difundida fue: "Escasez de pensamiento creativo."

Si los chinos inventaron la brújula, la pólvora, el barrilete, el ábaco, el papel y la técnica de impresión y de acupuntura, por ejemplo, ¿a qué se debe hoy la escasez relativa de pensamiento creativo? El experto en creatividad Edward De Bono atribuye la causa a que desde hace mucho tiempo China ya contaba con una sociedad formal y civilizada. Esto provocó que se progresara haciendo las cosas de la manera en que se esperaba que se hicieran y la inteligencia era usada para ajustarse al mundo, no para cambiarlo.

Problemas en la educación

Otra de las causas de la escasez de pensamiento creativo en China está relacionada con problemas en la educación. Por ejemplo, hoy se conserva el antiguo método de enseñanza mediante la memorización; hay pocos profesores calificados e insuficiente remuneración para los mismos; los legados de la revolución cultural juegan un rol y la difícil tarea de ajustar el contenido educativo a las necesidades en una de las sociedades mas dinámicas del mundo.

De todas maneras, el creciente desempleo requerirá en algún momento que el sistema educativo instrumente urgentes reformas que, por lo menos, capaciten laboralmente a una creciente masa laboral.

La creatividad argentina puede exportarse a China y encontrará un mercado que está en plena expansión. Los campos son tan amplios como las oportunidades: diseño industrial, diseño gráfico, diseño de mobiliario urbano, publicidad, fotografía, software (juegos, aprendizaje de idiomas, logística, protección de datos, control de calidad), patentes, humor gráfico, y la lista sigue.

Aparte de las ventajas coyunturales de la Argentina, este es el momento para desembarcar en China por varias razones. Primero, la economía demanda cada vez más servicios por la transición de su economía; segundo, en China se está cambiando el paradigma de la competencia de ventas por la competencia de marcas, con lo cual la publicidad va cobrando importancia; tercero, la construcción por la rápida urbanización está experimentando un boom excepcional y en crecientes casos las necesidades son satisfechas por empresas extranjeras; cuarto, China quiere superar en software a la India (mayor proveedor asiático y del mundo) y necesita talentos y socios para el desarrollo de su industria; quinto, el proceso de apertura china recién fue a fines de los 70 y por esta razón los chinos hacen una diferenciación muy marcada entre ellos y los extranjeros, a los que tienden a catalogar, sin importar su origen, como waiguoren o laowai (persona de afuera del país). Así, la apertura reciente de su economía brinda una oportunidad doble ya que los chinos son ahora más propensos a recibir nuevas ideas y, además, tienen un concepto generalizado de que lo que viene de afuera es bueno.

Algunos casos

La exportación de servicios argentinos a China ya es un hecho y va en aumento. El grupo de diseño United Virtualities abrió una oficina en China con 5 argentinos; el enólogo mendocino Flavio Lena trabaja junto al Grupo Spadone en Pekín; en esta misma ciudad, el management de Rosa Negra brindó asesoramiento en la única parrilla argentina; varias universidades atraen a chinos que aprenden español; numerosos estudios de abogados brindan asesoramiento legal, y las agencias de turismo canalizan un número creciente de turistas chinos con poca noción de la Argentina. Enfrentando de distinta manera las barreras culturales, geográficas y del idioma, todos tuvieron en común la proactividad en la búsqueda de la oportunidad.

Luis Luna, cónsul adjunto argentino en Shanghai, considera que ayudaría mucho un marco con apoyo del Gobierno que no sólo dé sustento a la promoción de estos servicios sino que defienda los derechos de propiedad. De esta manera también se promovería la exportación de servicios de pequeñas y medianas empresas con una potencial creación de empleos.

Por Agustín González Garrido 
LA NACION