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La India, como China, será protagonista en América Latina.
Se afianzan sus relaciones con la región

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NUEVA DELHI.- Cuando el ex presidente de Chile Ricardo Lagos me sugirió en una oportunidad que debería prestarle más atención a la India como una gran protagonista que asomaba en América latina, pensé que estaba bromeando: casi no hay un país tan distante geográficamente de América latina como ése.

 
 


Pero después de varios días de entrevistar a altos funcionarios del gobierno indio en Nueva Delhi, me di cuenta de que el ex presidente chileno tenía razón.

Siguiendo los pasos de China, que aumentó extraordinariamente su presencia en América latina en los últimos cinco años, la India está descubriendo la región como un importante socio comercial, un gran proveedor de materias primas y un alma gemela en el terreno político.

El comercio de la India con América latina aumentó meteóricamente de los 1000 millones de dólares de hace una década a 5300 millones de dólares el año pasado. Y a juzgar por lo que me dijo Kamal Nath, ministro de Comercio e Industria de la India, el intercambio comercial se duplicará en los próximos dos años, para llegar a los 12.000 millones de dólares.

La India firmó un acuerdo comercial con Chile el año pasado, y espera firmar convenios semejantes con el Mercosur y con países caribeños este año, según añadió el funcionario.

Además, las inversiones de la India en América latina aumentarán de los 3000 millones de dólares actuales a más de 5000 millones de dólares este año, según me indicaron otros funcionarios de su gobierno.

A fines del año pasado, el Grupo Jindal, de la India, anunció inversiones por 2300 millones de dólares en el yacimiento de hierro El Mutún, de Bolivia. Y Tata Motors, del poderoso Grupo Tata, se asoció con la Fiat para producir automóviles de bajo costo en la Argentina.

Sin hacer mucho ruido, la India comienza a extender sus relaciones públicas y actividades políticas en la región. Entre otras cosas, cofundó el grupo India-Brasil-Sudáfrica para planificar iniciativas conjuntas en las Naciones Unidas. Después de la visita del primer ministro indio, Manmohan Singh, a Brasil y Cuba en septiembre de 2006, la India también financió en gran parte un estadio de cricket en Guyana, que costó 25 millones de dólares, y ofrece 350 becas completas por año a estudiantes latinoamericanos.

Un apasionado

No es de extrañar que 16 países de América latina y el Caribe hayan instalado embajadas en la capital india. Según diplomáticos latinoamericanos, ya hay más embajadas de la región en Nueva Delhi que en Rusia.

"La India está en una trayectoria de crecimiento, y América latina es muy importante para nosotros", me dijo Nath, e indicó que el país probablemente crezca el 10% anualmente en los próximos años.

Aunque el comercio de la India con América latina es muy inferior al que China mantiene con la región, los funcionarios de la India se esfuerzan por acortar la diferencia, tal como pude comprobar cuando conocí a R. Viswanathan, el director de asuntos latinoamericanos de la cancillería india.

En contraste con la mayoría de los diplomáticos de carrera de la India, que tienden a ser oscuros burócratas, Viswanathan es un promotor de América latina de muy alto perfil. Su tarjeta personal dice: "Apasionado por América latina". Y tiene tres blogs y un sitio en Internet ( www.businesswithlatinamerica.com ) dedicados a la región.

En su oficina, me mostró lo que según él es una de las mayores colecciones de literatura y películas latinoamericanas que hay en la India, obras que fue juntando cuando fue funcionario diplomático en Brasil y Venezuela.

"Me encanta este trabajo", me dijo. Cuando le pregunté si todos los altos funcionarios de la cancillería india pueden tener blogs personales, Viswanathan admitió con una sonrisa que se trataba de algo en cierto modo inusual.

Otros diplomáticos me dijeron que si Viswanathan se ocupara de asuntos paquistaníes o de otros temas cruciales para la política exterior de su país, tendría que recibir el visto bueno de sus superiores cada vez que abriera la boca.

Como la mayor parte de los funcionarios y académicos que conocí en la India, Viswanathan sostuvo que su país tiene "mayor afinidad" con América latina que China. La India es una democracia con una política exterior sumamente independiente y comparte ciertos objetivos con todos los países del Sur, incluyendo la ampliación del Consejo de Seguridad para incluir a países latinoamericanos y asiáticos.

La India también es considerada una potencia menos amenazante que China, me señaló el funcionario. En América latina, la India es principalmente conocida por su historia budista, por los movimientos espirituales que son cada vez más populares en la región y por su floreciente tecnología informática y sus compañías farmacéuticas, afirmó.

"Mientras China me recuerda a la España del siglo XVI, que estaba interesada sólo en extraer los recursos naturales latinoamericanos, la India nunca será un país imperialista", coincidió Abdul Nafei, director del programa de estudios latinoamericanos de la Universidad Jawhardal Nehru.

Mi opinión: prepárense para escuchar más sobre la India en América latina. Además de ser una democracia de 1100 millones de habitantes (que en dos décadas superará en población a China) y una economía floreciente, la India ofrecerá un modelo económico alternativo -basado en la exportación de servicios, en lugar de manufacturas- al que algunos en la región encontrarán más atractivo que el de China. Ricardo Lagos sabía lo que decía.

Por Andrés Oppenheimer para La Nacion